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Cambiar el nombre y la marca de un bar traspasado
Traspasas un bar y quieres ponerle tu nombre. O al revés: quieres conservar el de toda la vida y no sabes si puedes. El rótulo, el nombre comercial y la marca son tres cosas distintas, y solo una de ellas está registrada.
El rótulo de la fachada ya no se registra
Hasta la Ley de Marcas de 2001 existía una figura llamada rótulo de establecimiento, que se inscribía y protegía el nombre del local en su término municipal. Esa ley suprimió su carácter registral y dejó la protección de esos nombres a las normas comunes de competencia desleal. Así que el letrero de la puerta, por sí solo, no te da un derecho inscrito: te da, como mucho, poder reclamar si otro crea confusión (artículo 6 de la Ley de Competencia Desleal) o se aprovecha de la reputación que tú has construido (artículo 12).
Lo primero: mirar si hay marca detrás
Antes de firmar, busca el nombre del bar en el registro de la Oficina Española de Patentes y Marcas. Puede pasar cualquiera de estas tres cosas.
- No hay nada registrado: lo normal en un bar de barrio. Puedes seguir usándolo, y también puedes registrarlo tú.
- La marca es del que traspasa: entonces viaja contigo. La Ley de Marcas dice que la transmisión de la empresa en su totalidad implica la de sus marcas, salvo pacto en contrario. Ojo con ese «salvo»: si el contrato calla, va; si el contrato lo excluye, no.
- La marca es de un tercero: un franquiciador, un familiar, una sociedad que ya no explota el bar. Ahí no compras nombre, compras un permiso que puede terminarse.
Si la marca viene incluida, inscribe la transmisión en el registro. La ley es clara: esos actos solo pueden oponerse frente a terceros de buena fe una vez inscritos. Mientras no lo hagas, en el registro sigue apareciendo el otro.
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Si vas a cambiarlo, hazlo antes de gastar en letrero, servilletas y cartelería. Tienes dos modalidades y no son la misma: la marca distingue los productos y servicios, y el nombre comercial identifica a la empresa en el tráfico mercantil frente a las demás. Ninguna de las dos es la denominación social del Registro Mercantil, y ninguna de las dos es el dominio de internet. Cada una se pide donde toca.
El registro se otorga por diez años desde la fecha de solicitud y se renueva por períodos iguales. Y no basta con tenerlo: si en cinco años desde la publicación de la concesión no lo usas de forma efectiva y real en España para lo que lo registraste, o dejas de usarlo cinco años seguidos, la marca queda expuesta a caducidad.
La parte que no es jurídica
Cambiar el nombre borra de golpe el recuerdo que tiene el barrio. Si el bar llevaba treinta años llamándose de una manera, mucha gente lo va a seguir llamando así aunque pintes la fachada. Una salida intermedia que funciona: nombre nuevo arriba y el viejo debajo, en pequeño, durante el primer año.
Esto es información general, no asesoramiento fiscal ni jurídico. Los tipos y las bonificaciones cambian, y hay requisitos que dependen de tu caso. Antes de firmar nada, confírmalo con tu gestor o en la Agencia Tributaria de Castilla-La Mancha.
Lo que está por debajo de lo que se pide en su zona
Comparamos cada anuncio con la mediana de su mismo tipo en su mismo municipio. Lo que sale por debajo, lo enseñamos aquí.
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