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Comprar un camping o un área de autocaravanas
Un camping y un área de autocaravanas se parecen desde la carretera y no se parecen en nada en el registro. Uno es un alojamiento turístico; el otro, casi siempre, un servicio de estacionamiento. Comprar uno pensando en el otro es el error caro.
El camping es alojamiento
La ordenación estatal de los campamentos de turismo, la vieja Orden de 28 de julio de 1966, quedó derogada por el Real Decreto 39/2010. Desde entonces cada comunidad autónoma regula sus campings: categorías, plazas por parcela, servicios mínimos, distancias y condiciones de seguridad. Lo que se compra es una explotación inscrita en el registro de turismo con un número de plazas autorizadas, y esas plazas son el activo. Compáralas con las parcelas que veas sobre el terreno antes de aceptar ninguna cuenta.
El suelo y lo que hay clavado en él
- La clasificación del suelo: muchos campings están en rústico, con una autorización específica. Si esa autorización tiene plazo, tu negocio también.
- Bungalows y casas móviles: son la parte más rentable y la más delicada. Pregunta si están dentro de la autorización o si aparecieron después.
- Las instalaciones enterradas: depuración, red de agua, red eléctrica. No se ven en la visita y son las que arruinan un presupuesto.
- Concesión o propiedad: si el terreno es municipal y lo que compras es una concesión, lo que compras son los años que le quedan.
El área de autocaravanas es otra cosa
Un área suele ser un aparcamiento con servicios: vaciado de aguas grises y negras, agua potable, luz. En la mayoría de sitios no se inscribe como alojamiento turístico, sino que depende de la ordenanza municipal, y algunos ayuntamientos las promueven para atraer visitantes. La clave está en la diferencia entre estacionar y acampar: sacar la mesa, el toldo y las sillas ya no es estacionar, y ahí entra la norma de campings o la ordenanza.
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Los servicios de acampamento van al tipo reducido del IVA, igual que la hostelería, según el artículo 91 de la ley del impuesto. A partir de ahí, el negocio es de temporada, con ingresos concentrados y gastos de mantenimiento que corren todo el año: jardinería, piscina, vigilancia y la reparación de lo que se estropea en invierno sin que nadie lo vea. Pide la facturación mes a mes y los seguros sociales del personal, que te dirán la temporada real mejor que cualquier folleto.
Esto es información general, no asesoramiento fiscal ni jurídico. Los tipos y las bonificaciones cambian, y hay requisitos que dependen de tu caso. Antes de firmar nada, confírmalo con tu gestor o en la Agencia Tributaria de Castilla-La Mancha.
Lo que está por debajo de lo que se pide en su zona
Comparamos cada anuncio con la mediana de su mismo tipo en su mismo municipio. Lo que sale por debajo, lo enseñamos aquí.
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