El mercado, con datos
La terraza del bar y su licencia
En muchos bares la terraza es la mitad de la caja. Y la terraza no es del bar: es un trozo de calle que el ayuntamiento deja ocupar, cobra por ello y puede recortar. Antes de pagar un traspaso por unas mesas, comprueba que esas mesas existen en un papel.
Qué es exactamente una terraza
Es un uso privativo de un espacio público. Por eso se autoriza y por eso se paga una tasa: el texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales enumera entre los supuestos de tasa la «ocupación de terrenos de uso público local con mesas, sillas, tribunas, tablados y otros elementos análogos, con finalidad lucrativa». La ley estatal dice que se puede cobrar; cuánto y cómo lo dice la ordenanza fiscal de cada ayuntamiento, que suele mirar los metros ocupados, la categoría de la calle y la temporada.
Lo que decide tu ayuntamiento
- Los metros y el plano. La autorización va con un croquis: dónde empieza, dónde acaba y cuántas mesas caben.
- El paso libre para peatones, que es lo que más terrazas recorta. Una acera estrecha no da terraza por mucho que la pidas.
- Los elementos: sombrillas, toldos, estufas, paravientos, tarimas. Casi ninguna ordenanza los permite todos.
- El horario de recogida, que suele ser anterior al cierre del bar y más estricto los días de diario.
- La temporada: hay municipios con terraza todo el año y otros con permiso de temporada.
La terraza no viaja sola con el traspaso
Esto es lo que se olvida. La autorización de ocupación de la vía pública es municipal y va a nombre de alguien, así que en un traspaso hay que tramitar el cambio de titular o pedirla de nuevo, según lo que exija tu ayuntamiento. Y como es una autorización sobre un bien público, es temporal y se puede revisar: obras, un cambio de ordenanza o una reordenación de la calle pueden dejarte con menos mesas de las que pagaste.
Cuidado especial con las terrazas «de siempre», las que llevan veinte años puestas sin que nadie haya visto nunca el papel. Se sostienen hasta que llega una queja o una inspección, y entonces desaparecen en una tarde.
Lee también: La licencia de apertura y la de actividad Sin ella no se abre, y conseguirla puede llevar meses. Qué necesitas según lo que vayas a montar.Qué pedir antes de firmar
- La autorización vigente con su plano y su número de mesas.
- El último recibo de la tasa pagado. Sirve para dos cosas: probar que existe y saber lo que cuesta cada año.
- Expedientes abiertos: denuncias de vecinos, actas de la policía local, sanciones por exceso de ocupación o por horario.
- El trámite exacto del cambio de titular, preguntado en el ayuntamiento y no al que traspasa.
Y cuánto vale
Mucho, y por eso conviene separarlo. Calcula qué parte de la facturación sale de la terraza y qué queda si mañana se reduce a la mitad. Si el negocio sólo se sostiene con todas las mesas fuera, estás comprando un permiso revisable, no un local.
Esto es información general, no asesoramiento fiscal ni jurídico. Los tipos y las bonificaciones cambian, y hay requisitos que dependen de tu caso. Antes de firmar nada, confírmalo con tu gestor o en la Agencia Tributaria de Castilla-La Mancha.
Lo que está por debajo de lo que se pide en su zona
Comparamos cada anuncio con la mediana de su mismo tipo en su mismo municipio. Lo que sale por debajo, lo enseñamos aquí.
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