Comprar
Comprobar la caja de un bar antes de comprarlo
«Aquí se hacen tres mil a la semana.» Puede ser verdad. El problema es que sólo se paga por lo que se puede comprobar, y comprobar la caja de un bar tiene un método. Estos son los papeles que se piden y los cruces que se hacen.
Los papeles que no se discuten
- Las declaraciones de IVA de los últimos tres ejercicios, trimestre a trimestre, con el resumen anual si corresponde.
- La declaración de la renta o del impuesto de sociedades, según sea autónomo o sociedad, y los pagos fraccionados.
- Las retenciones de nóminas y del alquiler del local.
- El certificado de situación censal, que dice el epígrafe con el que está dado de alta y desde cuándo.
- Los documentos de cotización y las nóminas de la plantilla.
- Extractos bancarios y liquidaciones del datáfono del último año.
Los cruces que descubren el cuento
Un bar es de los negocios más fáciles de contrastar, porque lo que vende lo ha comprado antes. Pide las facturas de la distribuidora de bebidas y del proveedor de café y haz números: barriles, cajas y kilos se convierten en cañas, refrescos y cafés con una aritmética muy simple. Si la compra no da para la venta que te cuentan, sobra conversación. Si la compra da para mucho más de lo declarado, también sabes lo que hay.
Cruza además el porcentaje de cobro con tarjeta contra la caja total, el consumo de luz y gas mes a mes, y las horas de apertura contra la gente dada de alta. Y siéntate allí: dos días entre semana y un sábado, contando lo que sale de la barra. La foto de una semana no es una auditoría, pero desmonta muchas cifras.
Lee también: Cuánto vale un hotel pequeño El ladrillo, el múltiplo del beneficio y el precio por llave dan tres cifras distintas. Cuál manda y qué hunde el precio.Cuando el vendedor te habla de la caja que no declara
Ocurre y hay que saber contestarlo. Lo primero: eso no se puede pagar, porque no se puede comprobar, ningún banco lo financia y si mañana no aparece no puedes reclamar nada. Lo segundo: los pagos en efectivo entre empresarios o profesionales están limitados a 1.000 euros, la sanción es del 25 % de lo pagado en efectivo y responden solidariamente el que paga y el que cobra. Y lo tercero: si la actividad arrastra deudas con Hacienda, quien sucede en ella puede responder de ellas, así que la caja alegre de otro se convierte en tu problema.
Lo que hay que normalizar antes de valorar
- El sueldo del dueño. Si trabaja doce horas y no se paga nómina, ese coste hay que meterlo.
- La estacionalidad. Tres años mes a mes, no un verano.
- Los gastos aplazados: mantenimiento que no se hizo, equipos al final de su vida, pintura pendiente.
- Los ingresos que no se repiten: unas fiestas, una obra al lado, un evento que ya no vuelve.
Con eso sale el beneficio de verdad. A partir de ahí ya se puede hablar de precio, y no antes.
Esto es información general, no asesoramiento fiscal ni jurídico. Los tipos y las bonificaciones cambian, y hay requisitos que dependen de tu caso. Antes de firmar nada, confírmalo con tu gestor o en la Agencia Tributaria de Castilla-La Mancha.
Lo que está por debajo de lo que se pide en su zona
Comparamos cada anuncio con la mediana de su mismo tipo en su mismo municipio. Lo que sale por debajo, lo enseñamos aquí.
Ver las gangas de hoy o recíbelas por correo cada mañanaComentarios
Para comentar hace falta una cuenta. Entrar o crear una: es gratis y se tarda un minuto.